Enciéndete un cigarro y atraviesa con la mirada los barrotes amarillos.
Pisa el suelo de linóleo gris y quédate conmigo entre esas cuatro paredes.
Cámbiate, vístete de rojo, de blanco, no cambies.
Mira conmigo las nubes pasar detrás de algún edificio.
Llévame a tus bares, píntate los labios.
Dame la mano, espera a que amanezca.
Acábate la cerveza y vámonos, que ya cierran.
Di algo.
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